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Garmin Oregon 650t: simplemente formidable

Anunciado en el sitio web de Garmin desde hace semanas, el novísimo Oregon 650t acaba de desembarcar en nuestros comercios, en un momento ideal para hacerlo: a comienzos del verano. Gracias a la gentileza de Garmin Iberia y la empresa responsable del marketing de sus productos, Órbyce, he podido disponer, durante todo un mes, de una unidad de serie para realizar las pruebas que presento en este artículo. La impresión, después de viajar con él a Alaska y utilizarlo en la bici, aquí en España, es francamente buena; muy buena. Garmin ha elevado el listón y ha desarrollado un equipo formidable. El más completo, en mi opinión, de los que conforman la oferta actual para campo y montaña. Pero vayamos paso a paso…

 

 

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Hardware

De tamaño y peso parecidos a los de sus antecesores recientes (Oregon 450t y 550t), aunque exhibiendo un diseño más moderno y atrevido, en el que la cubierta de la pantalla ocupa toda la superficie de la cara frontal, el 650t hereda de aquellos el carril posterior de anclaje —estándar en todos los receptores portátiles para campo de la marca—, sobre la cubierta del compartimento estanco para las pilas. Dicho compartimento aloja el receptáculo para la tarjeta micro-SD opcional. Como en otras ocasiones, Garmin no indica el tamaño máximo de esa tarjeta, aunque parece seguro que puede alcanzar 64 GB.

Los cuatro modelos que conforman la nueva serie (600, 600t, 650 y 650t) incorporan sensores electrónicos de dirección (brújula triaxial compensada para mediciones inclinadas) y presión (altímetro / barómetro). Los «x50» añaden una cámara fotográfica de 8 MPx, con autofoco y zoom digital, y los «xxxt» un mapa topográfico europeo a escala 1:100.000, que ya fue descrito en anteriores artículos de este blog. El 650t probado aquí representa, por tanto, el modelo más completo de la gama, con cámara, mapa topográfico y 4 GB de memoria interna disponible para el usuario.

Por otro lado, todos ellos incorporan doble tecnología inalámbrica:

  • ANT+, para comunicarse con diversos sensores externos (de temperatura, de frecuencia cardíaca, de pedaleo…) y compartir datos entre unidades.
  • Bluetooth® 4.0, para comunicarse con aplicaciones móviles como BaseCamp Mobile (iOS) y Garmin Connect (iOS y Android).

 

Pantallas de BaseCamp Mobile, con datos transferidos desde el Oregon 650t

 

 

En el ángulo inferior de la parte trasera del aparato, visible a la izquierda de la fotografía anterior, se encuentra el puerto de conexión estándar mini-USB, protegido bajo una robusta lengüeta de goma. En el ángulo superior (a la derecha en la misma foto) se aprecian las aberturas correspondientes a la cámara fotográfica y un LED, el cual puede actuar como flash, en combinación con la cámara, y como linterna, activada a través de un icono en la pantalla o uno de los dos botones programables del Oregon.

Tal vez el elemento que destaca sobremanera en este nuevo equipo es la soberbia pantalla táctil en color con tecnología TFT y 240 x 400 píxeles de resolución (su tamaño útil es 38 x 63 mm y 7,6 cm de diagonal). Es, a mi entender, la mejor pantalla táctil jamás realizada por Garmin para un equipo de campo, y puede compararse, en cuanto a sensibilidad y respuesta al tacto (ajustable), a la de un teléfono inteligente de última generación. La pantalla es, además, auto-orientable. Esta función puede desactivarse, a través de un comando para bloquearla en posición horizontal o vertical.

 

 

 

La visibilidad al aire libre es sobresaliente, tal como puede apreciarse en la imagen anterior, donde el Oregon comparte el manillar de la bici con un Montana 650t.

El nuevo Oregon puede utilizar simultáneamente los satélites GPS y los de la constelación rusa GLONASS, lo cual contribuye, por un lado, a lograr posiciones más precisas en condiciones buenas de recepción, y, por otro, a facilitar la captura de la señales de radio en condiciones dificultosas (cañones, hondonadas, bosques tupidos…).

 

 

 

Como en el Montana, la antena interna plana del Oregon 6xx está soldada en la cara posterior del circuito impreso principal (imagen siguiente). Se trata, a mi entender, de una solución de montaje chocante, ya que la situación ideal para recibir las señales de los satélites hubiera sido en el lado opuesto, el frontal del aparato, como en los eTrex.

 

 

La tecnología actual (chipsets GPS ultrasensibles) permite a los ingenieros recurrir a este tipo de diseños, sin que la recepción se degrade apreciablemente… pero existen soluciones alternativas, como la utilización de una micro antena cerámica soldada en el borde superior de la cara anterior del circuito impreso, tal como sucede en los Oregon de la generación precedente (la imagen siguiente corresponde a un 400T).

 

 

Una recomendación oportuna a los usuarios del equipo en montaña es, por tanto, que procuren que éste muestre la parte trasera hacia el exterior cuando viaje en la cabecera o en la hombrera de la mochila.

Lo cierto es que la recepción de las señales GPS en el Oregon 650t resulta correcta sin necesidad de tomar tal precaución, como pude comprobar durante una travesía en barco, cuando el aparato quedó olvidado accidentalmente en el interior de un compartimento, sobre una mesa, boca arriba y a cierta distancia de la ventilla, durante varias horas. El registro ininterrumpido del track así lo prueba (figura siguiente; los quiebros de la línea de color claro corresponden a las evoluciones de la embarcación).

 

 

 

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Utilización

La interfaz del nuevo Oregon recuerda bastante a la del Montana, aunque, en relación con aquella, ha experimentado un rediseño, heredado en buena medida de los ciclo-computadores Garmin Edge de última generación. Los sutiles cambios se pueden apreciar, por ejemplo, en la estilización de los menús textuales y la incorporación de nuevas aplicaciones, como el control «Track actual».

 

 

 

La secuencia anterior de imágenes muestra el icono que da acceso al Track actual (izquierda), la ventana principal del mismo (centro) y el funcionamiento de dicho control, en segundo plano, mientras el Oregon está realizando cualquier función o mostrando alguna otra ventana (derecha). Los símbolos en forma de triángulo y doble raya vertical identifican, respectivamente, las acciones de activar y detener el registro del track.

Por otro lado, fijándonos en la viñeta central de la imagen anterior, podemos observar una banda superior con cuatro iconos. El primero de ellos (imagen siguiente), una flecha triangular, corresponde a la pantalla principal del track actual. El siguiente abre una ventana con información sobre el mismo (longitud, duración, color…). El tercero permite verlo en el mapa y, si lo deseamos, iniciar una ruta tracback (retorno sobre nuestros pasos) siguiendo dicho track. El cuarto y último muestra el perfil vertical, con una representación de conjunto (arriba) y otra de detalle (abajo) que es posible recorrer moviendo el dedo sobre la pantalla.

 

 

Muy interesante en el nuevo Oregon es la opción de activar el track de modo automático, sin necesidad de hacerlo desde el control manual del «Track actual», y, sobre todo, la posibilidad de que la grabación se interrumpa cada vez que nos detengamos, de modo que no se añadan puntos inútiles al registro (opción «Auto pause»).

 

 

Ambas funciones se activan / desactivan desde el menú «Configuración» > «Tracks», donde también es posible determinar otras opciones, incluido el detalle del registro, su formato, etc.

 

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Pruebas de funcionamiento

No habiendo tenido ocasión de realizar una excursión en montaña, he tenido que conformarme con el resultado de varias pruebas en bicicleta, utilizando como equipos de comparación un Montana 650t, montado en el manillar junto con el Oregon, y un eTrex 30, en la espalda y con la antena plana apuntando al cielo. En el primer caso ambos equipos utilizaban la constelación GPS únicamente; en el segundo GPS + GLONASS (ya que el eTrex también puede hacerlo).

 

 

Como en otras ocasiones, los recorridos incluyeron espacios abiertos, zonas de valle y las callejuelas de un pueblo castellano.

 

Oregon 650t (azul claro) y Montana 650t (azul oscuro)

Oregon 650t (azul claro) y eTrex 30 (rojo)

 

Llama la atención, en la última figura, el reflejo en ambos tracks de una parada de varios minutos en el interior de una tienda. Mientras el Oregon 650t ha puesto en pausa el track, al detectar ausencia de movimiento, el eTrex, portado por el ciclista, registra unos bucles sin ningún valor (línea roja).

 

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La cámara fotográfica del 650t

Una de las novedades del Oregon es la adopción de un nuevo sensor de 8 MPx, capaz de proporcionar imágenes de mayor calidad que las del Montana y otros equipos anteriores.

 

 

El manejo de la cámara, la visualización de las fotos, su referencia sobre el mapa… poco o nada han cambiado en relación con aquellos aparatos. Cada fotograma, etiquetado con sus coordenadas, puede ser trasladado a Google Earth u otro visor online, o directamente a BaseCamp, la aplicación cartográfica gratuita de Garmin.

Lo que verdaderamente llama la atención de esta cámara es la calidad de sus imágenes, comparables a las de un smartphone de última generación.

 

Si miramos las fotografías de detalle tomadas sobre un mismo sujeto con el Oregon y con un Montana 650t, la diferencia es apreciable (las imágenes siguientes, como la anterior, están reducidas en PhotoShop, debido a las restricciones de tamaño del blog, sin ningún otro retoque o artificio).

 

Cámara del Oregon 650t

Cámara del Montana 650t

 

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Conclusión

Durante los días que he tenido en mis manos el nuevo Oregon 650t he podido apreciar el salto adelante dado por Garmin, en especial en lo que afecta a la nueva pantalla táctil y el refinamiento de la interfaz de usuario y la funcionalidad del equipo. Por diversas razones he manejado siempre el equipo con pilas —alcalinas y de litio (un juego duró 15 días en Alaska y parte de las pruebas en España)—, lo que no me ha permitido constatar la duración indicada por Garmin para el paquete de acumuladores recargables NiMH incluido (16 h).

Entre los puntos fuertes del equipo se encuentran la mencionada pantalla (cuya sensibilidad al tacto, por cierto, puede ajustarse, ya que, a veces, resulta un poco imprecisa al tocar sobre algún icono del menú principal), la cámara de 8 MPx (en los modelos x50) y la dotación de serie de una brújula triaxial y un altímetro, además de la doble comunicación inalámbrica.

El aparato probado incluye, además, el mapa topográfico europeo que tan útil me había parecido en otros receptores probados con anterioridad en este blog.

En resumen, puedo afirmar que el nuevo Oregon es un equipo muy recomendable para los amantes del aire libre y el excursionismo, quienes, además, podrán servirse de él para otras actividades, como el ciclismo, las carreras de entrenamiento, etc.

Quiero agradecer a Natalia Cabrera, de Garmin Iberia, y Alba Plana, de Órbyce Comunicación, la cesión del equipo de pruebas.

 

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